Investigan a un vecino de Ávila por disparar a un gato de una colonia felina controlada con una carabina
Colonia felina controlada, gestionada por voluntariado. / Imagen de archivo
Un gato de una colonia felina de Cebreros tuvo que ser operado de urgencia tras recibir un disparo con una carabina de aire comprimido. El presunto autor, vecino de la comarca del Valle del Alberche, ha reconocido los hechos y está siendo investigado por un delito de maltrato animal.
Los hechos se remontan al pasado 10 de enero, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de que un gato perteneciente a una colonia felina controlada en la localidad abulense de Cebreros había resultado herido por un disparo. No se trataba de un animal abandonado ni asilvestrado, sino de un gato integrado en un programa de gestión ética de colonias, lo que agrava aún más el ataque desde una perspectiva social y de convivencia.
El animal fue trasladado a un centro veterinario, donde tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. Durante la operación, los veterinarios extrajeron de una de sus patas un perdigón compatible con los utilizados en armas de aire comprimido, confirmando que la lesión no había sido accidental.
La investigación apunta a un vecino de la comarca
A partir de ese momento, la Patrulla de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Cebreros inició una investigación para esclarecer lo ocurrido. Las gestiones policiales permitieron centrar las sospechas en un vecino de la comarca del Valle del Alberche y Tierra de Pinares.
Una vez identificado, el hombre reconoció haber disparado al gato y admitió tener en su poder una carabina de aire comprimido. Por estos hechos, fue puesto a disposición judicial en calidad de investigado como presunto autor de un delito de maltrato animal.
Un arma intervenida y bajo análisis
La Guardia Civil procedió al decomiso del arma utilizada, una carabina de aire comprimido con mira telescópica incorporada. Según han detallado fuentes del instituto armado, el arma cuenta además con un dispositivo que permite aumentar su potencia, un elemento clave para determinar la gravedad penal de los hechos.
Por este motivo, la carabina ha sido remitida al Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, que será el encargado de analizar su potencia cinética total y sus características técnicas. De forma paralela, la Intervención de Armas de la Guardia Civil de Cebreros iniciará la revocación definitiva del permiso de armas del investigado.
Colonias felinas bajo amenaza: la violencia que soporta el voluntariado
Los colectivos animalistas y las personas voluntarias que gestionan colonias felinas se enfrentan cada vez con más frecuencia a episodios de violencia directa contra los animales a los que cuidan. Disparos, envenenamientos, agresiones y actos de maltrato forman parte de una realidad persistente que pone en riesgo no solo la vida de los gatos, sino también el trabajo comunitario que sostiene estos proyectos.
Las colonias felinas controladas no surgen de la improvisación. Son el resultado de años de esfuerzo altruista, coordinación con ayuntamientos y aplicación del método CER (captura, esterilización y retorno), una herramienta clave para garantizar la convivencia, reducir conflictos y proteger el bienestar animal. Sin embargo, estos avances chocan de frente con actitudes violentas que siguen normalizando el daño a los animales como forma de resolver problemas.
Atacar a un gato de colonia no es un hecho aislado ni un conflicto menor: es una agresión contra un modelo de gestión ética respaldado por la ley y sostenido casi en su totalidad por personas voluntarias que asumen gastos veterinarios, alimentación y cuidados sin ningún tipo de compensación económica.
Desde la Guardia Civil recuerdan que ante cualquier emergencia o para comunicar hechos delictivos, la ciudadanía puede contactar a través del teléfono 062 o mediante la aplicación AlertCops, una herramienta que permite enviar alertas de seguridad de forma inmediata a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
