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La Rioja

Perros abandonados y cadáver devorado en perrera de La Rioja: investigan a un hombre por maltrato animal

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Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil han abierto diligencias contra un hombre de 43 años, residente en Calahorra, como presunto autor de un delito de maltrato animal con resultado de muerte, tipificado en el artículo 340 bis del Código Penal.

La intervención, que ha dejado imágenes y testimonios difíciles de olvidar, tuvo lugar en una perrera ubicada en el término municipal de Calahorra, tras el aviso de varios ciudadanos que alertaron sobre la situación extrema de abandono que vivían varios perros en el interior del recinto. Según informó la Guardia Civil, al llegar al lugar junto a personal veterinario del Servicio de Ganadería del Gobierno de La Rioja, los agentes se encontraron con un escenario “inhumano”: un olor insoportable a putrefacción, suciedad acumulada, heces, orina y restos biológicos cubrían el espacio donde los animales sobrevivían a duras penas.

Durante la inspección, fue localizado el cuerpo sin vida de un perro en avanzado estado de descomposición, cuya cabeza había sido devorada por los otros ocho canes que compartían espacio. Todos ellos estaban extremadamente delgados, visiblemente deshidratados y sin acceso a agua ni alimento. Los servicios veterinarios constataron su estado de abandono y el sufrimiento prolongado al que habían estado sometidos.

Los animales carecían de microchip y no estaban registrados en el Registro de Identificación de Animales de Compañía (RIAC), lo que dificultaba su trazabilidad. Tampoco existía Licencia Ambiental ni inscripción como Núcleo Zoológico, exigencias legales para este tipo de instalaciones.

Ante la gravedad de los hechos, el Seprona procedió a la apertura de un expediente penal contra el propietario por un presunto delito contra la protección de la fauna, flora y animales domésticos, agravado por la muerte de uno de los perros. La pena prevista en estos casos contempla entre 12 y 24 meses de prisión y la inhabilitación especial de 2 a 4 años para la tenencia o trabajo con animales.

Las reacciones de los vecinos no se han hecho esperar. En redes sociales y medios locales como Radio Arnedo, los ciudadanos denuncian la falta de control sobre las condiciones de las perreras en la zona. En un comentario ampliamente compartido, un vecino lamenta:

“Esto fue encontrado en un contenedor de Estollo, sí, en La Rioja. Estamos cansados de llamar para denunciar caza furtiva, lazos, cebos… y nadie hace nada. Perreras en condiciones infrahumanas por todo el valle, dueños con animales sueltos que matan a otros. Se matan gatos a tiros o envenenados. Todo ello denunciado. ¿Dónde está el compromiso?”

El malestar ciudadano no se limita a este caso puntual. Las denuncias acumuladas señalan una falta de fiscalización y seguimiento por parte de las administraciones locales y autonómicas. A pesar del discurso oficial de tolerancia cero hacia el maltrato animal, la realidad en muchas zonas rurales sigue marcada por la impunidad, la ausencia de inspecciones y la sobrecarga de las protectoras.

Tras la intervención de la Guardia Civil y los servicios veterinarios en la perrera de Calahorra, la Asociación Red Ayuda Animal ha asumido el cuidado inmediato de los ocho perros que lograron sobrevivir a las deplorables condiciones en las que se encontraban. Los animales, todos ellos en estado de desnutrición y deshidratación, permanecen ahora bajo protección y vigilancia, mientras se trabaja en su recuperación física y emocional.

Desde la entidad animalista han comenzado a movilizar recursos para garantizar su alimentación, atención veterinaria y un entorno seguro mientras se encuentra una solución estable para su alojamiento.

El caso ha derivado en la apertura de diligencias penales por un presunto delito de maltrato animal con resultado de muerte, recogido en el artículo 340 bis del Código Penal. En este tipo de delitos, cuando la conducta implica la muerte del animal, la pena puede oscilar entre doce y veinticuatro meses de prisión, así como la inhabilitación especial de dos a cuatro años para ejercer cualquier actividad relacionada con animales o para su tenencia.

Además, la Guardia Civil ha incoado procedimientos sancionadores por varias infracciones administrativas graves, entre ellas:

Falta de Licencia Ambiental, en virtud de la Ley 6/2017 de Protección del Medio Ambiente de La Rioja. Ausencia de Registro como Núcleo Zoológico, conforme al Decreto 1119/1975.Incumplimiento de la identificación obligatoria de los animales, según lo establecido en la Ley 7/2023 de Protección y Bienestar Animal y el Decreto 61/2004.

La Guardia Civil recuerda que cualquier persona puede colaborar en la detección y denuncia de casos de maltrato animal o atentados contra el medio ambiente, llamando al teléfono 062, operativo las 24 horas del día, todos los días del año. El servicio cuenta con unidades especializadas en protección de la naturaleza distribuidas por toda la provincia de La Rioja.

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